Vamos a llamarla “FOP”. La FOP es
el resultado de una extraña mutación genética, una enfermedad progresiva en la
cual el cuerpo entero produce algo así como un esqueleto extra. Es una extraña
enfermedad hereditaria y autosómica dominante que, popularmente conocida como
síndrome del hombre roca, hace que los músculos, tendones y ligamentos del
cuerpo se pierdan gradualmente y terminen convirtiéndose en hueso. Aún hoy, la
FOP es un verdadero misterio médico, aunque se sabe que esta condición afecta a
unas 3.300 personas en el mundo entero.
Estas formaciones óseas se
producen por brotes desde la infancia. Tras la inflamación de los tejidos
blandos en cuestión (músculos, tendones o ligamentos), éstos se convierten en
hueso, lo que poco a poco supone la pérdida de movilidad. Los primeros signos
de la enfermedad se suelen dar en las zonas cercanas a la columna vertebral y
posteriormente se van propagando hacia otras articulaciones y grupos musculares
como los codos o las rodillas. El avance de la enfermedad es progresivo, según
se desarrolla aparecen deformidades, discapacidades funcionales y
perturbaciones conductuales. Por otro lado, tanto los músculos faciales como
los músculos indispensables para las funciones vitales del organismo como la
respiración, el diafragma, o el corazón para la circulación sanguínea, están
característicamente fuera de peligro.
En la actualidad no hay
tratamiento farmacológico o quirúrgico que sea eficaz contra esta enfermedad.
Aunque se avanza en la mejora de calidad de vida de estos pacientes.



